jueves, 22 de abril de 2021
Entrevista en Quadern en blanc, de TV4
martes, 16 de febrero de 2021
Anoche
martes, 26 de enero de 2021
Yo maté a Larra, nueva novela
viernes, 8 de enero de 2021
Dudosa y esperanzada
por los sendas de una voz que le llama,
una palabra que le incita a la sonrisa
cuando la tarde se vuelve lluvia,
reflejos que brillan en sus ojos
vestidos con la luz cercana
de abrazos en forma de razones.
Se mueve con la cadencia,
y se despoja de sus prejuicios,
baila sin sentir los pies,
cuando todo vuelve,
antes de que nada llegue,
en el instante de un inicio
o de un momento pasajero.
Ella se arremolina en sus adentros,
en sus incertidumbres y ansias.
Ella es esencia y destello,
coraje y dulzura.
viernes, 4 de diciembre de 2020
La boca
En el inicio,
una sonrisa,
de labios que se cimbran,
que con dulzura reposan
en comisuras.
las palabras,
rumores que viajan en el aire
con forma de mensaje.
la risa,
gustosas algazaras
de venturosas almas.
Al final,
el beso,
la suspirada unión,
el obsequio de los que se buscan,
el culmen de los que se encuentran.
la boca,
en el eterno poder de la seducción.
martes, 20 de octubre de 2020
Felicidad y nostalgia
Desde el impúdico sueño
con los deseos lascivos del propósito,
gritó en el silencio de mi presente
recorriendo reminiscencias perdidas
que se consumen en un pretérito
cuajado de sombras imperecederas.
Abrazo mis formas, algo raídas,
con la cadenciosa danza
de vestigios sazonados de venturas.
La tormenta cubrió el azul de mi cielo
con las nubes grises y sus lluvias
que acabaron apagando mi estrella.

los vericuetos que forma el tiempo
con el camino de la luz a la penumbra,
me llevan a decir, con voz serena,
que la felicidad, cuando es breve,
no es sino la puerta de la nostalgia.
domingo, 4 de octubre de 2020
Amar a la mar
que me contempla,
con azules ojos de agua con sal,
como lágrimas de satisfacción.
Que me murmura,
con sus formas en espuma,
como una salutación
que perdió la letra muda.
Y yo,
que la observo,
con mirada de miel
que sonríe entre pupilas.
Que me aposento,
con calma
en una orilla de piedras.
Que le contesto,
con una palabra,
homófona a la suya,
pero de cuatro letras.
Y los dos,
que nos amamos,
como siempre
y para siempre.
jueves, 1 de octubre de 2020
lunes, 31 de agosto de 2020
domingo, 16 de agosto de 2020
Fira del llibre de Xilxes
martes, 28 de julio de 2020
Alguna vez
Alguna vez,
si acaso en los cielos
o en la mar calmada,
entre una lluvia de placer
y una quimérica neblina
que certera muta.
Alguna vez,
tal vez en un juego,
en un silencio de miradas,
desde la cercana distancia,
junto a la esencia de una forma
y la luz de una caricia.
Alguna vez,
quizás en un sueño,
en un deseo cumplido,
a través de una sorpresa fugaz,
de una loada ofrenda
o de una sentida gratitud.
Alguna vez,
a lo mejor en un instante
o al final de la esperanza,
en un tiempo fijado,
en un momento imprevisto,
en cualquier soplo de la vida.
Alguna vez,
si acaso,
tal vez,
quizás,
a lo mejor,
¿un beso?
martes, 30 de junio de 2020
Volver a empezar otra novela
En el día de hoy inicio el escrito de una nueva novela. Puede que en unos meses todavía tenga un par de páginas, puede que que esté, incluso, finiquitada, lo que me parece más bien cercano a la utopía. Los impulsos de la creación literaria, al menos los míos, son así, surgen sin avisar y se adueñan de la historia, de todo lo que va a acontecer. Me dan, como un regalo, una idea general que debo estirar y estirar hasta que tome una forma dentro de la cabeza coherente con lo que tendría que ser una novela. Este peculiar proceso, no me preguntéis por qué pues no lo sé, siempre me surge durante la noche y con la luz de la habitación encendida, como si esas bombillas que siempre son la imagen de las ideas, iluminasen mi mente hasta conformar una gran historia con todos los pasos, uno detrás de otro, guardados en el interior de mi cabeza.
Lo reconozco, no soy un ortodoxo de la elaboración literaria, esos impulsos que cito al principio de este texto son los dueños de mi novela, sin que tenga ninguna libreta donde anotar los escenarios, los personajes y cada una de sus cualidades físicas y psicológicas, las tramas... Todo lo guardo en mi mente y lo voy abocando conforme escribo. Pero, como he dicho, antes de lanzarme al vacío de llenar y llenar páginas, tengo que pasar el proceso de "la habitación con la luz encendida", y con esta novela todavía no me ha sucedido, sigo con la idea general sin estirar, una idea que para mí es la más compleja que he tenido jamás.
De todas formas, como siempre, estoy tranquilo, porque ese proceso jamás me ha faltado y nunca he dejado un proyecto de novela a medias. ¡Espero no volver a fallar!
Ah, y antes de terminar, en mi cabeza surgen un par de títulos para la novela, El poema, que me parece muy original llamar así a una novela, y Melancolía, una de mis palabras preferidas. Posiblemente la novela no se acabe llamando de ninguna de las dos maneras.








